En pro de los emprendedores

Detrás de todo emprendimiento, hay personas que buscan hacer llegar a sus clientes parte de ellos mismos. No importa si el producto es importado o hecho con sus propias manos, cada persona que decide emprender se debe de armar de valor extra para dar el pecho a las balas. Escuchar en primera persona los elogios o ataques a su trabajo. A menos que tengas un socio, el emprendedor debe ponerse una coraza de madurez, paciencia y automotivación porque hay días que son más ligeros y otros que no.

He tenido la oportunidad de ver de cerca toda la labor que implica tener que sacar a flote un negocio. Noches en vela para cumplir con un encargo, aguantar calor y hambre muchas veces debajo de carpas, sacrificar tus fines de semana o feriados en familia porque el deber no espera. Creo que los microemprendedores buscan cimentar sus bases posiblemente bajo una similar línea que el dueño de una gran empresa, y es porque ambos buscan un mismo fin, llegar a su público objetivo y alcanzar fidelidad. Los negocios solo tienen de pequeño la definición "micro" o "pequeño", ya que en realidad encierran un gran coraje y tesón por lo que se hace.

Está de más menospreciarlos, es un acto erróneo e innecesario. Lamentablemente hay muchos a estas alturas de la vida, que ven esa forma de realizar comercio como algo inválido. Existen actualmente muchas oportunidades de festivales que apoyan las iniciativas como estas, y me encantaría que siguiera así, ya que hay mucha creatividad y ganas de prosperar en cada uno de los que deciden arriesgar y hacer algo diferente. 

Como decía Confucio : “No importa qué tan lento vayas mientras no te detengas”

Comentarios

Entradas populares de este blog

Me quiero, me quiero, ¿Realmente me quiero?