Volvámonos a conocer
Llega fin de año y con ello las muy esperadas reuniones navideñas. A medida que pasan los años te das cuenta que llegan responsabilidades a las que debes prestar más atención y con ello conoces nueva gente y vives diversas situaciones. En ese ir y venir tendemos en muchos casos a dejar de lado a viejas amistades, las que formaron parte importante de nuestra niñez o adolescencia y que terminamos recordando cuando nos llega el típico mensaje de "¿Cuándo nos vemos?". Llega la noche de la cita y empieza una innecesaria especie de pelea silenciosa de egos. Muchos buscan explayarse en historias llenas de éxito, mientras que los otros que quizás lamentablemente no la han pasado tan bien se sientan callados a oír pensando que no debieron aceptar la invitación por sentir que no calzan ante la "perfecta vida de los demás". No digo que sentirse menos que otros sea lo correcto, de hecho mínimizarse ante otros es pésimo, incluso no es una ...